Los programas de radio y television se reciclan entre si

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Por: Federico Nuñez Mañan

Recientemente estuve viendo una película que trataba sobre un romance casual entre un americano y una francesa, viajando en un tren a través de Europa. 

Dentro de la trama los jóvenes ínter-actuaban acerca de los gustos de cada quien, recuerdo que la muchacha le dijo entre otras cosas, que no soportaba ser manipulada por los medios de comunicación. 

Qué casualidad porque precisamente estaba pensando como los medios de comunicación son capaces de hacer cambios en la vida de cada uno de nosotros, en raras ocasiones podrían contribuir al bienestar de una nación. Pero; si te detienes y analizas con precaución, te darás cuenta a qué nivel estamos siendo manipulados. 

Los hechos para que sean interesantes tienen que tener connotaciones negativas, por ejemplo las noticias malas son las buenas; pero no solo a través de la radio o televisión estamos siendo manejados, hay cánones que ejercen mayor influencia, como periódicos, revistas, libros, celulares, teléfonos y vídeos, siendo el Internet el de mayor alcance.

Poco a poco se han ido apoderando de nuestra identidad, creando nuevos patrones, con el único propósito de cambiar nuestra forma de pensar y actuar. 

Cada vez nos entendemos menos, nos comunicamos menos, hemos cambiado tanto, que en vez del ser el bate somos la pelota, recibiendo los embates desde cualquier dirección. 

Lo impresionante de esto es que estamos navegando sobre aparatos altamente tecnológicos, capaces de cambiar la imagen a cualquier mortal.

Quiero aprovechar la oportunidad para traer a colación la entrevista que le hiciera el Diario Libre a Zoila Luna, a propósito de la comunicación irresponsable. 

Los grandes empresarios de la comunicación, están contestes que la radio es un negocio y que aparentemente lo único que deja beneficio son los programas que tratan temas banales del diario vivir, programas hilarantes o cherchosos.


Nos preocupa entonces que estemos retrocediendo de tal forma, que cada día abundan más las propuestas dirigidas a una clase social que aparentemente no persigue un objetivo, da pena y vergüenza que nos estemos moviendo en circulo y que nadie quiera ser protagonista de una nueva generación radial.

Los programas radiales y televisivos se reciclan entre sí, las películas son mono temáticas, los vídeos musicales prosaicos, las telenovelas ridículas y alienantes. 

Imagínense ustedes, haciendo un programa para que la gente adivine de qué color es el caballo blanco de napoleón, como diría un amigo…no jodas.

Las figuras o prototipos que quisiéramos ser, hoy se han ido desvaneciendo.

Nos estamos quedando sin espacios, expuestos a ser excluidos y como diría un profesor universitario… ta’ bien que sí; pero no. 

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